jcarlosdh, me temo que te ocurre lo mismo que a mí. Eres un ‘culón’.
No te ofendas ni lo consideres un insulto. Nos ocurre como a los alcohólicos o a los ludópatas, lo somos aunque no queramos reconocerlo y lo seremos toda nuestra vida. Sólo nos queda asumirlo y descubrir que ser ‘culón’ se puede llevar con mucho orgullo.
Como primera medida de choque despelótate y vete a mirar de perfil al espejo del baño. Veras que está ahí y debes asumir que siempre ha estado ahí. Si estás mal de forma será redondeado y flácido. Si estás bien, lo tendrás picudo. (Hablo del culo, ¡que aquí hay mucho mal pensado!).
En la fauna ciclista estamos a un extremo del abanico. En el otro extremo están los ‘sinculo’. Los ‘culones’ somos tipos de 1,80 hacia arriba, con facilidad para rodar, bajar o incluso marcar un buen tren cuando el camino pica un poquito hacia arriba. Pero los ‘culones’ no podemos con las rampas.
Los ‘sinculo’ miden menos de 1,70 y sufren como perros cuando los ‘culones’ le metemos caña en nuestro terreno. Pero nunca te fíes de un ‘sinculo’. Te darán coba y cháchara en tu terreno intentando que vayas de paseo, pero en cuanto el sendero se empine te mirarán y te dirán: “ya sabes, lo mejor es que cada uno suba a su ritmo”. En ese momento se pondrán de pie sobre la bici y parecerán pulgas de circo dando botes por las rampas hasta la cima. ¡Nunca, nunca, nunca intentes seguir a un ‘sinculo’! Te torturarán y se regodearán en tu sufrimiento hasta reventarte.
Aproximadamente un 20% de los ciclistas somos ‘culones’ y otro 20% son ‘sinculo’. Hay una mayoría del 50% de híbridos que están más cerca de uno u otro clan fisiológico. Queda un 10% que podríamos considerar cariñosamente como ‘monstruos’. Los ejemplos más claros son ‘sinculos’ de 1,90 o ‘culones’ de 1,60. Tipos que van perdidos por el mundo y que deberían haber apostado por el baloncesto, unos, y por la halterofilia, otros.
Lo normal es que en tu grupo ciclista haya un par de ‘sinculos’, otros dos ‘culones’ y cinco o seis híbridos. El drama de los híbridos es que no son ni una cosa ni otra. Lo normal es que los ‘culones’ nos quedemos en las primeras rampas de un puerto, pero luego siempre vamos recogiendo híbridos que empezaron muy animados siguiendo los tirones de los ‘sinculo’ y que terminan sufriendo como perros para aguantar el ritmo cansino pero constante de un ‘culón’ patanegra.
Podría seguir explicando las virtudes y defectos de los ‘culoinquietos’, ‘culoplanos’, ‘culoempompa’, ‘culobandos y culoduros’ etc… pero este no es el lugar.
(Continúo en otro mensaje que este me está saliendo muy largo)