A mi tampoco me gusta que me pasen los coches al lado, pero por suerte vivo en una zona en la que no hay muchos coches, pero cuando tengo que pasar por una zona con bastante tráfico lo paso mal.
¿Para qué jugarte la vida con una afición? Entre la intranquilidad, el ruido, que te pitan... es que así no se puede disfrutar. Además, la indefensión es total: son mucho más pesados, van mucho más rápido, y encima te vienen por la espalda. Cuando oyes uno tu única defensa es rezar porque no te arroye, y cuando ha pasado agradecer que has sobrevivido a uno más.