Allá por la edad pleistoceno medio, cuando era un chavalín con multitud de preocupaciones como épicos partidos de futbol , callejear tranquilamente, tirar piedras , jugar a canicas o cualquier empresa apropiada para la pandilla, solo había una cosa que nos inquietaba, corría el rumor de la existencia de la banda de la cadena que eran mas fuertes, mas grandes, mas macarras y sobre todo mas peligrosos. Pronunciar su nombre era invocar a temblores de las piernas, nudos en los estómagos, coger la pelota y salir pitando para casita que ya era tarde. De hecho no se si existieron de verdad o solo eran cuentos de crios para meternos el miedo entre nosotros mismos....la temible banda de la cadena Hoy toca hacer nocturna, desafiando a los primeros frios y quizás también un mínimo sentido común, pero que mejor atalaya de plenitud, que compartir senderos bajo las estrellas y compañía de lujo. Las salidas por la noche tienen un gran encanto, eso de no ver mas allá de 2/3 mts por delante de ti, eso de no saber ni la marcha ni el plato que llevas y estar un poco desorientado, además de un ritmo en teoría pausado le confiere un talante especial.. En las trepidantes bajadas o en las cadenciosas subidas debes tener fe ciega en tu compañero más hábil que te precede y solo seguir su trazada divina, solo seguir el piloto rojo. Si pasa por encima de una piedra, yo también y si se despeña en una curva . yo voy detrás. La noche es agachar la cabeza, perseguir la luz roja y mirar como gira la cadena. Ayer me quede sin comer pero valió la pena, allí en la montaña rebozado de barro, empapado de agua y tiritando de frío contemplaba feliz a mis caminos y el espectáculo sencillo de la vida. Fue cuando volvía de mi salida, cuando chirriaba mi cadena por el barro y la falta de lubricante, y me di cuenta que gracias a ella movía todas estas sensaciones a pedales que confieren esta manera tan peculiar de ver las cosas, y me acordé no se como de la banda de la cadena y me pareció gracioso, tantos años después para descubrir que ... soy de la banda de la cadena.¡¡¡ Una vez le preguntaron a mi cachorrilla pequeña a que se decicaba su padre y ella sin dudar contesto es biciclista. Al enterarme una nube de orgullo me inundó gracias a su infantil percepción ..No es mi profesión pero si que le dedico parte de mi tiempo, además se que tengo la inmensa suerte de ser biciclista, de pertenecer a la banda de la cadena, a esa querida pandilla de chiflados que recorren los caminos en mtb, bajo el sol y las estrellas, que mueven una pequeña parte del mundo con una simple cadena.....menuda banda ¡¡¡¡ Nos vemos, buen finde tropa.
¿Yo soy del banda? Es pa dejar de tener miedo. Ayer salí con otra banda nocturna y me raje como una sandía, a la vuelta encendí el piloto y un desgrasiao sin luces me adelanto y lo perdí en la oscuridad. Buen viernes negro y cuidao con la lluvia estelar.
Ah, las nocturnas! Son mi momento &re semanal, te lo aseguro. Los sentidos se agudizan y las reflexiones también:mrgreen: A disfrutar! (ya me lo habían chivado, jeje) El Jueves próximo puedes resarcirte!
Hoy se cumplen 79 años del crash del 29. El jueves negro. Vaya manera más fea de celebrarlo que tienen en las bolsas, no?
La banda de la cadena..., nosotros en el barrio teníamos a "la banda del peseta" y a mi hermano le robaron la bici. Curiosa relación. Buen finde tropa.
Un lujo poder estar aquí, de nuevo, leyendo los relatos......"como un eslabón más". Buen fin de semana a todos y a todas.
Es curioso ver cómo las leyendas urbanas se difunden, con pequeñas variaciones, por toda la geografía... en mi barrio temíamos a "la banda del Juli"...