Pues si chic@s, este finde descubri otra faceta más de mi. Soy un manta tecnicamente. Suelo montar mucho por el monte del Pardo, pues me cae muy cerquita de casa, este finde me puse a explorar los senderos que salen de la carretera de la Quinta segun se entra a la derecha, la verdad es que eran muy guapos, peeero llego el momento cangela: habia que cruzar un cauce de un arroyo seco con mucha arena y subir un pequeño monticulo. Me pongo al lio y zas... me quedo clavado en la arena y sin impulso para subir el monticulo...******, por lo menos no me ha visto nadie, es una zona muy ruteada, estuve a punto de darme un talegazo pero me dio tiempo a soltar el pie de la cala. Sigo y a unos 15 metros un enorme embudo con salida a la derecha... la caca llamaba a las puestas de mi trasero... me di la vuelta humillado y vencido por ese terrible sendero. Juro que algun día me vengare de el y lo superare. El enduro no es lo mio. Un saludo y disculpen por el desaogo, pero me frustra enormemente no ser capaz de pasar un obstaculo que lo hace todo el mundo.
Tio me has hecho descostillar de la risa con tu relato. Te cuento que yo soy un novato igual que tu en cuestiones tecnicas y de experiencia y se a que sensacion te refieres... La siento cada vez que no me animo a tirarme de algun lado o trepar algo y luego cuando lo veo de lejos digo, pero que p*** marica, no era dificil.
Cuando empezé con esto del mtb (con 12 años), estube un año que a las carreras me acompañaba uno de mi mismo club, un señor con experiencia y muchiiiiiisima paciencia... Cuando me acercaba a obstaculos tales como subidas imposibles o trialeras de la muerte (con 12 años las descripciones son asi....) lo primero que te viene a la cabeza es "no puedo!!!"... Gracias a la insistencia del compañero, aprendí que lo primero, es intentarlo! EN muchas ocasiones, se saldava con resultado positivo, pues lo lograva... Otras... Requerian varios intentos... Y esa constancia obtuvo resultados!! 10 años despues sigo siendo un patata, y me lo confirmo a menudo cuando salgo, pero no sin antes haberlo intentado una, dos, tres y las que sea...
Jeje...a mi tambien me ha pasado alguna vez lo de quedarme clavado en un monticulo o salirme del camino donde hay mucha arena, lo que hago es apretar y sujetar bien el manillar, si lo pasas, de lujo, ahora que como no lo pases la hos*** puede ser aun mayor...XDDD
La verdad es que yo también soy muy pero que muy malo bajando, se me da fatal, lo mio es dar pedales y contemplar el paisaje. Estoy intentado aprender y sé que cada piñazo que me doy es un galón más en mi experiencia.
Tranquilos que a mi a malo no me gana nadie pero me voy soltando poco a poco hasta que me pegue el siguiente talegazo XD
Aunque el enduro no es lo mio si que he estado en alguna que otra ruta de esas caracteristicas.Mi experiencia hasta ahora es positiva.Positiva porque de cada talegazo he aprendido algo.Haciendo enduro comprendi porque puede ser un error garrafal olvidarte la horquilla bloqueada(aun me duele el codo),tambien he aprendido que no por ir mas rapido se llega antes(es mas,te sueles caer),que no hay que despistarse mucho tiempo mirando las florecillas del bosque(concentracion maxima),que no te das cuenta de lo duro que puede ser este deporte hasta que no te enfrentas a este tipo de recorridos(creo que me hice un hombre en mi primera ruta enduro),y sobre todo que nunca,nunca hay que rendirse...tecnicamente tambien soy un patata,pero no por ello voy a dejar de vez en cuando de ponerme a prueba con las trialeras y demas obstaculos caracteristicos del lado mas oscuro del mtb...prefiero mis carriles anchitos y buenos paisajes,pero el enduro ta hace entirte muy distinto...es el mismo deporte,pero al mismo tiempo no lo es,incluso las agujetas son distintas...animo a todos,nunca es tarde para aprender,y si uno se cae se levanta lo mas rapido que pueda para volver a intentarlo!!saludos
En esos senderos de la Quinta precisamente aprendí yo a montar en BTT. Eran (ahora no lo sé porque hace muchos años que no voy por allí) un sitio ideal para aprender pues eran muy divertidos y aunque hay cosas muchísimo mas chungas por ahí, no estaban mal. La manera de aprender es, como te han dicho por ahí, intentarlo una y otra vez. Yendo bien protegido y con la cautela necesaria no tiene por que pasarte nada grave. änimo.
Montamos el club de los manta-técnicos??? :mrgreen: Como diría Homer, me pido ser vicepresidente ejecutivo :mrgreen:
Lo de ser un maleta es muy subjetivo. Yo a veces salgo con gente que lleva muchos años en este mundillo y a los que se les supone un gran control y pericia. Pues hay días que meten unas cagadas impresionantes. Los contemplas atónito viendo como obstinados, intentan subir unas pendientes como paredes o bajar por acantilados, con las consecuentes leches que se dan. Quiero decir con ello, que el nivel se va adquiriendo con la práctica y que lo ideal es que cada cual alcance el que le permita satisfacer sus aspiraciones. Al principio rutear, después rutear ya por sitios más chungos, una bajadita , la misma pero ahora más rápido y con un saltito...
Los niños cuando empiezan a andar se caen, pero una y otra vez se levantan y al final... NO desesperes la practica hizo al maestro.
Pues a mi me pasa lo mismito que a ti, el otro día se me ocurrió ir con uno que iba del todo equipado con su doble, protecciones... Y yo ahí con mi rígida y mi pantalón de licra y calapies, jejeje. La cuestión es que despues de cada bajadita por las que me llevó le tocaba esperar... Pero no voy a dejar de intentarlo por eso. la clave del exito es la insistencia.
Lo primero para mejorar es reconocer que a uno le hace falta, tú insiste que así empezamos todos. :vino
Yo bajaba por un camino por el que había bajado ya muchas veces. el día anterior había llovido mucho, pero el terreno estaba bien, duro y sin charcos. Como pensaba que ya le había cogido el truquillo porque ya lo conocía iba a unos 40 km/h, cuando a la salida de una curva metí las dos ruedas en una zanja de unos 25 cm de profundidad que había hecho el agua, que más que una zanja parecía una trinchera, y que acababa irremediablemete contra un muro de piedra. La teoría dice que uno debe de intentar ir por la zanja hasta que se acabe, pero la idea de darme a esa velocidad con el muro hizo que me lo replanteara. En vista del fatal desenlace que intuía intenté salirme de la trinchera ..., y lo conseguí. Lo malo fue que la bici decidió no seguirme, y claro, sin un apoyo físico debajo de mi cuerpo se cumplió el principio de la gravedad, y zas, ostión de pánico. Resultado: yo dando vueltas como un muñeco durante lo que a mí me pareció una eternidad, y la bici a su bola. Cuando paré de rodar estábamos el uno a unos 15 metros del otro. Según iba dando vueltas estaba pensando en los huesos que se romperían. Cuando paré me toqué todo el cuerpo para ver si faltaba algo, y oh sorpresa, estaba entero y sin ningún hueso roto. Eso si, tenía un hombro dolorido (posteriormente me salió un bulto como una pelota de golf y no podía mover el brazo) pero aunque dolorido a los dos días estaba montando otra vez en bici. Moraleja, aunque conozcas los sitios por los que vas no te confíes más de lo que dicta la prudencia, porque cualquier factor puede alterar las condiciones. Lo importante es llegar entero, siempre.