Esta es la "crónica" de un aficionado "popular" en, se puede decir así, su "primera participación en un Duatlon de montaña", en realidad el segundo, pero debido a su dureza, digamos que aquí nos hemos estrenado de lo lindo. Son entre las 13:30 y las 14:00 del 9 de Agosto (El duatlón se corría a las 19:00). Un compañero con su mujer y yo hemos decidido acercarnos previamente a realizar un pequeño reconocimiento del terreno por donde va a circular la carrera. En las carpas situadas en la salida hay gente de la organización que ya nos pone un poco en antecedentes. "La carrera va a ser dura". "El circuito es técnico y tienen dos carteles con las zonas que pueden causar más problemas". El primer tramo a transitar en bici requiere estar en alerta y poner los cinco sentidos en el terreno ya que cualquier despiste puede terminar con nuestros huesos en el suelo. Lógicamente luego depende del nivel que posea cada corredor, pero sí que es verdad que hay varios puntos en los que hay que visualizar previamente y de forma correcta las trazadas a ejecutar. Se pasa por una especie de puerta nada más doblar una curva con poco más anchura que la de nuestro manillar, para después realizar una pequeña bajada que hay que trazar correctamente por la derecha, ya que a la izquierda hay unas escaleras de piedra bastante más difíciles de bajar. Una vez se remonta el tramo bajado entramos en un estrecho sendero. Es el tramo anteriormente anunciado como "peligroso". Es una trialera en la que hay piedra suelta, alguna tapa de alcantarillado y alguna tapa metálica en pico no muy visible que podía jugar también alguna mala pasada. Una vez se termina esta parte del sendero, ya se entra en pista con algunas zonas blandas por la cantidad de arena en la que hay que controlar no en demasía la bici aunque si teniendo algo de precaución. Posteriormente se llega a una subida tras la cuál empieza un tramo de aproximadamente 600m en los que hay que echar pie a tierra y empujar la bici, por lo menos para los mortales como yo. Santi Arnés creo que subió prácticamente este tramo entero sin bajarse de la bici en la primera vuelta. Por supuesto había una segunda vuelta para rematar la faena. No olvidarse que estamos en una prueba denominada duatlon y por ello el tramo previo a la bici fue de carrera a pie, y vaya carrerita a pie. Se empezaba con una salida en cuesta que duraba aproximadamente unos 2,5-3km (desconozco el porcentaje de la pendiente). Eso para ir calentando, quiero decir, para ir matando. Imaginad las piernas como las tiene uno cuando luego tiene que coger la bici. Algún tramo de la subida lo tuve que hacer andando, ya que las pulsaciones ya empiezan a ir por las nubes, y tienes que dosificar si no quieres pagar en exceso en la siguiente transición hacia la bici. Parte de esa subida circulaba por asfalto hasta que ya empiezas a coger subida por el monte. Luego realmente no sabes que es peor si la subida o la bajada, ya que ahí también castigas las piernas que es un primor. En cuanto a la organización todo bastante claro. La zonas de boxes, la entrada y salida de los mismos y las zonas marcadas del circuito y puntos de habituallamiento. Quizás eché en falta unos vestuarios para después de la prueba, poderse cambiar uno a gusto y poder ducharse. Buen ambiente y sobre todo muy competitivo ya que se veía mucho "pro". La temperatura después de estos días de calor no fue mala, aunque el resol de algunos tramos y sobre todo el polvo por la sequedad del terreno en algunos sectores eran los peores enemigos. Por supuesto también estaba en todo momento presente el hombre del mazo. Suerte que a nivel muscular más o menos nos respetó. Supongo que también influyo la ingesta de líquido, pasta y fruta que hicimos antes de la prueba. Lo peor llega ya con la última transición de la bici a correr, y es que no hay tregua. Según te estás bajando de la misma te espera la misma subida de 2,5-3km que habías subido al principio de la prueba, pero con un desgaste en el cuerpo ya importante. Desde luego como se vaya un poco cargado a nivel muscular esta subidita ya es el remate, ya que no le das tregua al cuerpo para aclimatarse a la transición. De nuevo opté por subir el tramo de montaña andando para recuperar en parte y poder realizar luego la bajada, ya corriendo. A todo esto en este punto, mucha sequedad de boca y nariz y con la mente puesta en terminar la carrera. Parte del objetivo ya estaba cumplido. Prácticamente ya tiras de capacidad de sufrimiento para poder terminar la prueba. En meta me esperaban ya mi compañero, al cuál felicito desde aquí, ya que se marcó un señor Duatlton y a su mujer que nos asistió en todo lo que pudo. Por lo menos ves que has terminado la prueba y que la has terminado "bien". Muchas veces no es el cómo se empieza, si no el cómo se termina. Posteriormente recogida de dorsales, entrega de premios y sorteo. Sensaciones: A pesar de la dureza del recorrido, de la fatiga y de todos los avatares, creo que esto engancha, y poco después de terminar ya estás pensando en algún próximo objetivo. En mi caso además la competitividad la ejerzo contra mí mismo con el afán de superarse personalmente en lo deportivo. Bueno, espero que ésta "crónica" sirva un poco de experiencia para la gente que está pensando iniciarse en esto, como para los ya iniciados. Simplemente lo he querido compartir con vosotros. Un saludo y mucha saludo.